EL PROCESO DEL CURADO
Aspectos clave para lograr
un hormigón de calidad
Aspectos clave para lograr un hormigón de calidad



El curado es una etapa esencial en la construcción con hormigón, ya que garantiza que el material adquiera la resistencia y durabilidad necesarias para una estructura segura y estable a lo largo del tiempo. Este proceso consiste en mantener las condiciones adecuadas de humedad y temperatura, permitiendo que la mezcla fragüe de manera uniforme y sin pérdida prematura de agua. Sin un curado adecuado, el hormigón puede presentar fisuras, menor resistencia a la compresión y un envejecimiento acelerado.
Para asegurar un proceso de curado óptimo, es necesario seguir diferentes técnicas dependiendo del tipo de estructura: En el caso de muros y columnas, una vez realizado el desencofrado, se recomienda curar los elementos a través de un curado por aspersión, cubrir los elementos con plástico o curadores químicos.
En el curado de losas es fundamental considerar tres factores claves, ya que no existe un tiempo determinado desde el fin de la colocación del hormigón para iniciar el proceso de curado: primero, que la superficie esté libre de exudación, segundo, que tenga un color mate y tercero, que se haya producido un endurecimiento superficial; todo esto indica que el hormigón está en la etapa ideal para el curado.

El tiempo de curado es otro aspecto determinante. Se recomienda un período mínimo de siete días de manera continua. En climas cálidos, el proceso debe realizarse con mayor atención, ya que la evaporación rápida puede ocasionar la aparición de agrietamiento por contracción en estado plástico y mayor probabilidad de fisuración por retracción plástica.
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